17 jul. 2014

La muda en el Siberian Husky

El Estándar del Siberian Husky nos dice que el pelaje del Husky Siberiano es doble y de mediana longitud, dando la apariencia de ser tupido, pero nunca tan largo como para cubrir las líneas externas bien definidas del perro. El subpelo es muy suave y denso y suficientemente largo como para soportar el pelo externo. El pelo de la capa externa debe ser recto y algo liso y apretado, nunca áspero y no debe verse su nacimiento. Es normal que se note la ausencia de capa interna durante la muda. Es lícito recortar el pelaje entre los dedos y al rededor de los pies para presentar un aspecto más limpio. El recorte del pelo en cualquier otra región del cuerpo será severamente penalizado.




Es conveniente el cepillado frecuente del Siberian Husky, ya que el pelo es una protección ante las inclemencias del tiempo, que solamente pierde durante los periodos estivales en los que se produce la muda, perdiendo la capa interna o subpelo, quedándose solo con la capa superficial.

Durante el periodo de muda es preciso realizar el cepillado con un rastrillo para eliminar todo el pelo muerto de manera más contundente. Se pueden utilizar complementos vitamínicos para acortar el periodo de muda y fomentar de este modo un crecimiento del pelo más homogéneo e hidratado.

Los baños con agua tibia, durante el periodo de muda, potencian la pérdida de pelo muerto y la limpieza de la piel para el normal crecimiento del pelo nuevo.

Los Huskies que viven en interiores tienen tendencia a una muda más prolongada a diferencia de los que viven en exteriores que mudan fundamentalmente en primavera y otoño. El clima no deja de ser un factor importante en la muda del Siberian Husky.

Las hembras suelen mudar al entrar en celo, y siempre realizan una muda radical con posterioridad al parto.


Al contrario de lo que se pueda pensar, el Husky es una raza que se adapta a los climas cálidos, perdiendo la capa interna y manteniendo solamente la externa durante los meses de calor. No es de extrañar ver a un Husky tumbado al sol en pleno verano.